Me encantan las vacaciones de los chicos, no tener horarios y bajar un poco el “corre corre” de la escuela y actividades extracurriculares.  Desde que mis hijos eran pequeños estos meses los hemos aprovechado para que ellos estén en casa, asistan a campamentos, inviten amigos y paseen un poco.

Les cuento cuales son algunas de las actividades que a mis hijos les gustaba cuando eran pequeños, les aclaro que tengo 2 hombres y vivimos del lado oeste:

–       Campamento de Fit Yogis: son súper divertidos, realizan actividades creativas, aprenden sobre una buena alimentación, la importancia de la respiración como una técnica de relajación y autocontrol, el estar presente (mindfulness) y yoga.  Pueden buscarlos en facebook como FitYogis.

–       Campamento Educamp: me encanta por que son actividades al aire libre,  es regresar a lo esencial, a lo básico, juegos, una huerta, almuerzo sano y balanceado, llevan invitados para que los chicos tengan actividades especiales. A mí me recuerda estar en una finca pequeña, con mis primos o amigos, todo el día jugando, es perfecto para conectarse con la naturaleza. Para más información pueden buscarlos en facebook como Educamp. (las fotos son previas a Educamp)

–       Campamentos de Deporte: mis hijos estuvieron en campamentos de fútbol, tennis, Taekwondo, racket, surf y golf. Dependiendo que tan fiebres son y del presupuesto, puede ser unos días o varias semanas.

–       Paseos de un día: estos son geniales, se conoce Costa Rica y si van con otros niños es un plus adicional. En vacaciones hemos ido al Volcán Irazú, al Poas(cuando se podía), a Pacayas, a pescar truchas, Parque de Diversiones, Cataratas para la paz, fincas o quintas de algún amigo o familiar, o algún espacio que tenga piscinas (Club la Guaria, Indoor Club, Country Club, Colegios Profesionales, Los Reyes, Condominios). He escuchado que el Parque de Prusia es precioso. No se necesita mucho para realizar estos paseos, unos sándwiches, agua y un poco de fruta o galletas dulces, un potrero y listo.

–       Playa:  cuando era niña pasaba una buena parte de las vacaciones con todos mis primos en la casa de mis tíos en Guanacaste, y desde que mis hijos nacieron vamos por lo menos un par de veces al año a visitar las playas.  A los chicos les encanta jugar en la arena, las piscinas (inflable cuando eran pequeñitos), las piletas que forma el mar en las rocas y bañarse en el mar. Se pueden encontrar opciones de todos los precios y se puede ir desde una semana hasta un fin de semana. Personalmente me encanta Guanacaste, Playas del Coco, Ocotal, Hermosa, Panamá, Potrero, La Penca, Nacascolo, Nacascolito, Flamingo, Conchal, Rajadita y una de mis favoritas Playa Huevos. También hemos visitado Quepos, Manuel Antonio, Uvita, Dominical y playas alrededor de Puerto Viejo en Limón. El sol, el mar y el cambio de ambiente tiene la capacidad de llenarnos de energía.

–       Paseos de fin de semana:  otros lugares que hemos visitado son La Fortuna y las aguas termales (no son recomendables para niños muy pequeños  ni mujeres embarazadas). Monteverde a mil cosas que hacer, canopy, caminatas en la noche descubriendo animalitos, puentes colgantes, un serpentario (lo máximo para mi hijo de 7 años), fincas de café, cacao y caña de azúcar.

–       Primos o abuelitos:  desde pequeños he tenido la dicha de que mis hijos se van a dormir donde sus abuelos o tíos. Ellos se la pasan genial y para los papás se convierte en un día de descanso.  Si es una posibilidad en tu familia, hay que aprovecharla.

–       Amigos: como a partir de los 5 años, juegan con sus amigos y a veces se quedan a dormir.  En mi casa he tenido chicos que se quedan a dormir 2 noches seguidas o mis hijos se van donde amigos 1 o 2 noches.  Ellos no necesitan mucha estructura y es importante que aprendan a tomar las decisiones de que hacer, como negociar y aburrirse un poco juntos.

–       Cine: algunas tardes vamos al cine, solos o con amigos. Unas palomitas y disfrutamos de la pantalla grande.

–       Tiempo en casa: me gusta que mis hijos se queden en casa, no planeo todos los días de sus vacaciones, dejo que se aburran un poco y que resuelvan que hacer.  Que inventen juegos, pinten, lean (o leerles), cocinen, vean televisión y si tienen amiguitos que viven cerca que los busquen y jueguen.

En realidad, disfruto muchísimo de los meses de vacaciones, trato de que ellos bajen revoluciones, trato de no meterlos en demasiadas actividades, tal vez 1 semana de campamento, uno o dos fines de semana de paseo o una semana si es posible, y semanas sin estructura donde simplemente jueguen y descansen.  Por suerte mi trabajo me permite la flexibilidad de estar con ellos un poco más durante estas semanas.

Finalmente, creo que es muy importante que nosotros como padres, no sintamos tanta presión de que los chicos tengan que estar ocupados todo el día y que nosotros seamos capaces de enseñarles que nos podemos entretener con un libro, escribiendo, haciendo deporte o con actividades simples.  Recuerden que los hijos aprenden lo que ven y si observan que yo no quiero estar en la casa y busco la calle todo el día, que no disfruto de los espacios a solas no puedo pretender que mis hijos no me digan “estoy aburrido”. 

 

¡Felices Vacaciones!

Deje su comentario